Hermosillo, Sonora; 19 de mayo de
2026.- Con la visión de devolverle vida al corazón de Hermosillo y recuperar
espacios históricos para las familias sonorenses, el gobernador Alfonso Durazo
impulsa la consolidación del corredor cultural del Centro Histórico y Cívico de
la capital, a través de la rehabilitación integral de la antigua Penitenciaría
del Estado, hoy Museo Regional de Sonora, como parte de una transformación
urbana que apuesta por más cultura, convivencia y espacios públicos dignos para
la ciudadanía.
Paulina Ocaña, jefa de la Oficina
del Ejecutivo Estatal, supervisó los avances del proyecto junto a Alejandra
Castro, secretaria de Infraestructura y Desarrollo Urbano; Zenón Tiburcio,
director del Centro INAH Sonora; Martha
Olivia Solís, directora del Museo Regional de Sonora; y Marco Turrubiates,
director general de Concertación y Apoyo Técnico de Cecop, destacando que el
rescate de espacios históricos debe realizarse de manera integral para
fortalecer la identidad, la convivencia y la vida cultural de Hermosillo.
El proyecto contempla una
intervención por etapas sobre un polígono de más de 13 mil 682 metros
cuadrados, integrando terrazas, plazas cívicas, jardines, andadores,
iluminación, áreas de convivencia y espacios accesibles que permitan convertir
este recinto histórico en un espacio vivo, abierto y seguro para las y los
ciudadanos.
Durante el recorrido se informó
que actualmente se trabaja de forma favorable en el proyecto ejecutivo y
contempla la rehabilitación estructural para recuperar áreas que durante años
permanecieron deterioradas, garantizando espacios dignos y seguros tanto para
visitantes como para personal del museo.
La recuperación del Museo
Regional de Sonora incluirá nuevos espacios para exposiciones, auditorios
renovados, áreas exteriores para actividades culturales y la creación del
Centro de Documentación del Noroeste, fortaleciendo la vida cultural, turística
y comunitaria del centro de Hermosillo.
Paulina Ocaña subrayó que la
visión del gobernador Durazo es que los espacios históricos dejen de verse como
zonas abandonadas y vuelvan a convertirse en puntos de encuentro, convivencia e
identidad para las familias sonorenses, consolidando un Hermosillo con más
espacios públicos de calidad y un centro histórico con mayor vida cultural y
social.