martes, 24 de marzo de 2026

Columna Reforma 12:La Sauceda: del abandono neoliberal al rescate que hoy redefine el destino de Hermosillo

Reforma 12


·         La Sauceda: del abandono neoliberal al rescate que hoy redefine el destino de Hermosillo

·         Décadas de desinterés y visión mercantilista relegaron el espacio público; hoy, su recuperación reivindica el derecho ciudadano al bienestar

·         El renacer del bosque urbano confronta el modelo de ciudad que privilegió el negocio sobre la comunidad y devuelve a los hermosillenses un patrimonio que nunca debió perderse


Por Raúl Campoy

Navojoa, Sonora, a 23 de marzo de 2026.- El rescate del Bosque Urbano La Sauceda no es solamente una obra pública: es, sobre todo un acto de reconciliación entre la ciudad y su propia memoria ambiental y no solo implica  una mejora  estética, sino que tiene connotaciones que, a simple vista no se observan, pero representan un legado que por décadas en Hermosillo fue símbolo del abandono, de la desatención institucional  y de una visión urbana que dejó en el olvido la importancia del esparcimiento colectivo.

Además de sustentar en los  hechos el compromiso que el Gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño  hizo en su oportunidad  a los  hermosillenses, las obras  también representan una inversión en la cultura y el patrimonio de la comunidad, marcando claramente un antes y un después; hoy, su recuperación abre una conversación más profunda sobre el valor de los espacios verdes en la vida social y su impacto en la calidad de vida, así como a fortalecer el turismo en la región.

A un año de su reapertura, encabezada por el Jefe del Ejecutivo Estatal el viernes anterior, más de medio millón de visitantes evidencian el éxito en términos de asistencia y la necesidad latente de las familias de recuperar un espacio que les pertenece. En Hermosillo, marcado por el clima caluroso, disponer de una obra de esta naturaleza y de un pulmón ecológico digno no constituye un lujo, sino una condición básica de bienestar.

Si bien recuperar  el Bosque Urbano la Sauceda, reclamó de una inversión de alrededor de 500 millones de pesos,  su  gran valor  radica en su dimensión histórica para los hermosillenses. Recuperarlo deriva de la palabra empeñada  sustentada en los hechos ahora por el mandatario  sonorense, requirió de su voluntad política y desde luego  voluntad  social para  revertir una narrativa de  abandono marcada por la indolencia de las administraciones neoliberales. 

Durante el Festival Biocultural, celebrado del 20 al 22 de marzo de 2026, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, hizo hincapié en un punto clave al referirse a la conservación de La Sauceda como un espacio cuyo valor radica en su carácter de patrimonio social, el cual depende en gran medida de la participación ciudadana; asimismo, subrayó que un parque no se mantiene vivo únicamente con recursos públicos, sino que requiere de usuarios que lo cuiden, lo recorran y lo integren a su vida cotidiana. Dada su relevancia, el siguiente párrafo lo explica con mayor claridad.

“Este es un patrimonio social y debemos empeñarnos todos en preservarlo. Vimos como decayó, artificial o realmente, lo dejaron caer para convertirlo en fraccionamiento en algún momento y justificar su venta, o simple y sencillamente no les importó el esparcimiento de la gente, pero ahora que lo hemos recuperado, y que reevaluamos la trascendencia que tiene en el bienestar de la comunidad, yo les diría: hay que sumar esfuerzos para su preservación”, afirmó categórico el mandatario.

Las  obras en la historia moderna de Hermosillo y lideradas por el Gobernador Alfonso Durazo, significan para las  habitantes de la capital del estado de Sonora  la recuperación  de espacios, de su historia y  un nuevo encuentro con sus raíces, fortaleciendo por ende,  el tejido social y el sentido de unidad y orgullo de pertenencia.

La Sauceda como popularmente se le conoce al parque que fue abandonado por los gobiernos prianistas y sus aliados invita a reflexionar: ¿Qué tipo de ciudad se quiere construir? Una que privilegie el concreto y la expansión desordenada, o una que entienda que el bienestar colectivo también se cultiva entre árboles, senderos y espacios compartidos que, fomentan la cultura y fortalecen el turismo.

El reto ahora no es solo celebrar el primer año, sino garantizar que este bosque urbano no vuelva a caer en el olvido. Porque rescatarlo fue un logro sin precedentes hecho realidad por el mandatario oriundo de Bavispe Sonora; preservarlo será una responsabilidad permanente.

EL LIDERAZGO DE PAULINA OCAÑA

Finalmente, el autor de esta columna reconoce el trabajo realizado por el mandatario sonorense, Alfonso Durazo Montaño, así como el de su equipo de colaboradores y, de manera particular, el de Paulina Ocaña, por el liderazgo demostrado en cada una de las responsabilidades que ha desempeñado dentro de la administración estatal, incluida su función actual como titular de la Oficina del Ejecutivo Estatal.

Su esfuerzo en tan importante labor pública, además de reflejar un compromiso profundo con el desarrollo y  la modernización de la capital sonorense, viene a fortalecer  un legado histórico que debe no debe pasar desapercibido y que conviene ser valorado  por las actuales y futuras generaciones, asegurando que la grandeza de Hermosillo perdure en el tiempo.

Para mayor gloria de Dios.

Por su atención, gracias.

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