domingo, 4 de septiembre de 2011

Columna Huésped

por Rafael López Martínez.

Navojoa, Son.-Los informes que se van conociendo acerca de la opacidad con que manejan sus finanzas los gobiernos estatales, emanados del PRI, nos precisan, lo que espera a México si regresa el PRI a los Pinos. También, que podemos perder el avance logrado en estos diez años.
Veamos: El presidente nacional del PRI, hizo un gobierno de mucha obra, pero multiplicó por 100 la deuda estatal: de 300 millones de pesos a 33,000.  
En el Estado de México, la deuda es de 28,000 millones de pesos. Nos bombardean con propaganda: Gobierno que cumple. Sí, pero el que sigue qué va a hacer. Cómo negociar la deuda y seguir haciendo obra. La obra pública, creo debe ser: necesaria, oportuna y de calidad. No de relumbrón 
Nacionalmente, cómo andamos. Echeverría, recibió una deuda externa de 4,000 millones de dólares. Al concluir su período, oficialmente, subió a 19,000 millones de dólares. El gobierno, empezó a comprar empresas quebradas, supliendo a iniciativa privada. Con López Portillo, la deuda externa, se volvió "Eterna" y así, con Salinas pasamos con mucho de 100,000 millones de dólares. Las reservas, se esfumaban al iniciar los sexenios. El peso, de 12.50 con Díaz Ordaz, llegó a 3,500 con Salinas. La inflación fue imparable. Los trabajadores ganábamos millones de pesos y no podíamos comprar nada.
 
¿Qué tenemos ahora con el Gobierno Federal? Obra pública en caminos y hospitales. Seguro Popular, de tal modo que más de 100 millones de mexicanos, tienen seguridad social. Oportunidades para 6,500 millones de familias. Becas para todos los niveles de educación, apoyo a los ancianos, apoyo a las jefas de familia para una microempresa y apoyo como nunca a pequeñas y medianas empresas. Mejora de habitación con techo, piso y drenaje

Un peso estable, inflacion de 3 al 4%, reservas por más de 136,000 millones de dólares, una deuda manejable, que no llega a la mitad de las reservas, mientras que Estados Unidos y Europa tienen deudas superiores a su producto interno bruto.