domingo, 4 de septiembre de 2011

Columna del Director



Por Raúl Campoy Robles

Navojoa, Sonora. Sept. 4. 2011.- En México y Sonora la actividad pesquera gira en una forma muy importante en torno a la pesca del camarón cuya veda ha obligado a los pescadores ribereños y alta mar, a subsistir gracias a la captura de las especies de escama y jaiba; pero muchos han optado por violar la disposición gubernamental ante la crisis económica que afrontan sus familias.

No obstante,  la temporada de camarón 2011 en el litoral sonorense  iniciará  para los pescadores de rivera y  de alta mar los días 7 y   20 de septiembre respectivamente, según anunció la delegación  estatal de SAGARPA, los trabajadores del mar  claman  por  iniciar actividades en virtud que con la captura de  otras especies que no están en veda simplemente no  les alcanzan sus ingresos, en especial  en  una época de escasez  de empleo.
Si bien es cierto que se acordó levantar la veda en el pacífico mexicano en fechas cercanas a las de la temporada anterior, dado que  la  estructura, talla y reproducción de la especie arroja que el crustáceo se encuentra en estado óptimo para su explotación, también es prudente anotar que los pescadores  en su gran mayoría respetaron  la disposición oficial, aunque  debieron dedicarse a trabajar  o auto emplearse  en otras actividades, excepto en el campo ya que se encuentra inactivo  ante  un ciclo agrícola incierto  que  no promete nada dado los bajos volúmenes de agua que registra a la fecha la presa El Mocuzari. 
En este contexto es necesario subrayar  que  las vedas  tiene como finalidad proteger a las especies acuáticas para asegurar su reproducción, crecimiento y el reclutamiento  de las  diversas pesquerías, para que las existencias naturales permitan un abasto de producto seguro  para la siguiente temporada de pesca, y de ese modo se pueda contribuir a mantener la actividad en el largo plazo, donde  la pesca de camarón reviste una fuente de trabajo apreciada de suyo por los indudables beneficios  que aporta al momento de su comercialización.
Ante ello la SAGARPA  a través de la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (CONAPESCA) Implementó  este año una serie de acciones entre las que enumera talleres  dirigidos a representantes del sector  pesquero de altamar de Guaymas, Huatabampo y Puerto Peñasco, con el propósito de capacitarlos y sensibilizarlos acerca del correcto uso de dispositivos excluidores de caguama. Se logró la asistencia de más de 50 patrones de barco, tripulación, rederos y los propios armadores; sin descuidar  por otra  la realización de recorridos terrestres y acuáticos.
Ante la temporada camaronera que prácticamente está a la vuelta de la esquina, suena demasiado prematuro augurar una pesca abundante, empero las referencias de SAGARPA  sustentan que la captura del llamado oro rosado  podría  registrar grandes volúmenes, a diferencia del 2009 y 2010 donde los pescadores apenas lograron cubrir parte de  sus adeudos y guardar lo necesario para subsistir en una actividad  temporal que muchos aún violentan a pesar de las consecuencias legales  a las que se exponen.
Respecto al mercado  del camarón y otras especies de mayor importancia comercial, las condiciones están dadas en donde  siempre habrá de imponerse la ley de la oferta y la demanda tanto  a nivel regional, estatal, nacional e internacional. En síntesis, la  temporada  camaronera  que se avecina reactivará de nuevo una actividad de la que depende el bienestar  de muchas familias, particularmente de  bajos recursos económicos que   en el 2011 debieron enfrentar  la escasez de empleo en el campo desde principios de año al registrarse fuertes heladas que acabaron con cantidades enormes de cultivos.
Por su atención  gracias.