*Números Alegres
*Semáforo Delictivo
Por Raúl Campoy Robles
Navojoa, Sonora, 26 Agosto 2011.- Abordar el tema de la seguridad pública desde cualquier ángulo, sin duda que en las primeras de cambio, como suele decirse coloquialmente, llevará a la discusión ya la polémica, como también a la convergencia y a la unidad, aspectos últimos donde es pertinente coincidir para salir avante en un tópico no solo de carácter estatal y nacional, sino internacional.
No obstante, las autoridades competentes han presentado cifras con bajas en los índices delictivos correspondientes al mes de julio anterior, y el flagelo de la delincuencia aún está presente, para nadie es un secreto ni para la policía misma, que se trabaja en base a estrategias de inteligencia para mantener el orden y la seguridad en un marco de interinstitucionalidad donde participan los diferentes niveles de gobierno y las Agencias del Ministerio Público del Fuero Común y Federal.
El tema de la seguridad pública, visto como siempre lo ha hecho el grueso de la población, no solo significa policías, patrullas y armamento sino que, va más allá y empieza con la prevención del delito en donde no debe soslayarse la educación como pilar de una sociedad que no debe ni puede ver el asunto desde lejos, sino que en base a un propósito bien definido ha de involucrarse aportando su grano de arena para desarrollarse y convivir en una sociedad más segura.
Pero las cosas empiezan a complicarse cuando se politizan, y sucede en todo rubro, conviene aclararlo, y no es porque se tenga que abordar el asunto desde una óptica partidista, para solucionar una problemática que aqueja no solo a los partidos políticos sino a la sociedad en su conjunto que, a decir de las autoridades policiales de la vasta región del mayo, durante el pretérito mes de julio las cifras se fueron a la baja. Joel Becerra Peralta, Héctor Clark Valenzuela, Isaac Apodaca Lauterio, Carlos Sáenz Madrid y Eddy Gil Duarte, Secretario de Seguridad Pública en Navojoa, y directores de seguridad pública en los municipios de Etchojoa, Huatabampo, Benito Juárez y Álamos, respectivamente, así lo confirman en sus últimas declaraciones.
Sin embargo, las cifras avaladas por la Secretaría Ejecutiva de Seguridad Pública de Sonora en el marco de la Cruzada por la seguridad creada por el Gobierno del Estado que encabeza Guillermo Padrés Elías, ahora son calificadas como engañosas para la sociedad ya que se utilizan números alegres, particularmente en el municipio de Navojoa. Tales adjetivos los hizo públicos el martes anterior Fabiola Santoyo Rojas, Presidenta del PRD municipal al insistir en la apertura de las delegaciones de policía. Proyecto que en su momento será retomado, claro está que dependerá de su viabilidad y ejecución donde tienen la última palabra las autoridades municipales.
No es de extrañar de un dirigente del partido que más se ha distinguido por la grilla barata, la divergencia y el pleito donde el factor común y denominador de sus representantes es el desgarre de vestiduras en aras de alcanzar popularidad y representatividad, aunque en la gran mayoría de sus declaraciones no les asista la razón, particularmente cuando son oposición al partido que está en el poder, en este caso en Navojoa, el PRI y en Sonora el PAN. Las declaraciones de Santoyo Rojas parecen evidenciar que la estructura del PRD cada día está desmoronándose y que, de continuar en esa trayectoria pronto, si no es que ya sucedió, dejará de ser el partido considerado como la tercera fuerza política del sur de Sonora.
Sin desdeñar el trabajo de sus antecesores, Joel Becerra Peralta desde que asumió a la Secretaría de Seguridad Pública en Navojoa al pasado 04 de mayo, ha logrado calificar con semáforo delictivo en verde tanto mayo como junio y julio, donde es de reconocerse el trabajo de sus más cercanos colaboradores el Sub Secretario de Seguridad Pública, Edgardo Miranda Ramírez; mandos medios y el jefe del Departamento de Tránsito, Hiram Torres Padilla, entre otros elementos no menos importantes.
Trabajo mata grilla, dice el reconocido refrán.
Por su atención gracias.