martes, 1 de septiembre de 2026

Columna Reforma 12: Cuando la grilla política amenaza con alcanzar a quienes menos tienen

 

·         Cuando la grilla política amenaza con alcanzar a quienes menos tienen

·         La oposición de cuatro regidores al proyecto de 4 mil 600 viviendas obliga a preguntar si detrás del “no” existen argumentos técnicos o simplemente diferencias políticas.

·         Navojoa enfrenta una oportunidad histórica en materia de vivienda: 4 mil 600 casas frente a las apenas 726 construidas durante los tres gobiernos estatales anteriores.

 

Por Raúl Campoy

 

Navojoa, Sonora, a 01 de septiembre de 2026.- Sin dudas que la vida pública cada vez es más pública, y es que   hay momentos  en los que las diferencias políticas dejan de ser un asunto entre políticos y terminan tocando directamente a la ciudadanía. El arranque de la construcción de 4 mil 600 Viviendas para el Bienestar en Navojoa es, precisamente, uno de esos casos.

Durante el acto de colocación de la primera piedra, celebrado el pasado 28 de agosto, el alcalde Jorge Elías Retes hizo del conocimiento del gobernador Alfonso Durazo Montaño que, desde el principio, un grupo de regidores había mostrado oposición al proyecto.

En este contexto, la respuesta del Jefe del Ejecutivo Estatal,  fue  contundente en su sentido político: las grillas no deben afectar a quienes menos tienen.

Y aquí vale la pena detenerse.

Porque una cosa es ejercer la responsabilidad que corresponde a un regidor (revisar, cuestionar, fiscalizar y, cuando existan razones objetivas, votar en contra de un proyecto) y otra muy diferente es convertir la función pública en un espacio para bloquear iniciativas por diferencias políticas, personales o de grupo.

Si bien, el cabildo es, dada su naturaleza, un órgano deliberativo; los ediles tienen derecho a disentir y nadie debería cuestionar ese derecho cuando existen sólidos argumentos de tras de una postura.

No obstante, cuando se trata de un programa destinado a facilitar el acceso a una vivienda a miles de familias que no cuentan con los recursos suficientes para construir un patrimonio, la pregunta obligada es: ¿qué razones tuvieron quienes se opusieron?

Sencillamente  detrás de la oposición solamente existieron intereses políticos, protagonismos personales y la vieja práctica de poner obstáculos simplemente porque la propuesta proviene de un adversario. Argumentar que no existe transporte y agua en el suroriente de la ciudad,  donde se construirán las viviendas, representa una excusa pobre porque así inician la gran mayoría de  los complejos habitacionales  de tipo social y, en el peor de los casos, una coartada para la inacción y solo llevar agua a su molino, por llamarlo de alguna manera.

A estas alturas, una postura de esta naturaleza corre el riesgo de convertirse en una burla a la inteligencia de los navojoenses y de la comunidad en general, particularmente cuando no va acompañada de propuestas concretas para resolver las carencias de infraestructura que, ciertamente, existen en esa zona de esta ciudad.

Precisamente para eso existen los proyectos de desarrollo urbano: para planear, gestionar e introducir servicios, no para esperar a que caigan del cielo antes de autorizar cualquier avance.

Resulta preocupante que  los regidores Adolfo Domínguez y Rosa Ortega, de Movimiento Ciudadano (MC); Paulina Omaña, del Partido Sonorense (PS) y el regidor independiente Eduardo Armenta exhiban una visión corta que confunde prudencia con parálisis. Mientras ellos se aferran a la fotografía del presente, miles de navojoenses necesitan vivienda digna, oportunidades y un gobierno que piense en el mañana.

Cuando el “no” se convierte en factura política

 

Decir “no” sin proponer soluciones técnicas ni rutas de gestión es darle la espalda al desarrollo social y económico del municipio. Y si los ciudadanos perciben que ese “no” obedeció más a intereses políticos que a razones de fondo, el costo puede ser alto: la política también cobra facturas. Una oposición sin propuestas no necesariamente acaba una carrera política de un día para otro, pero sí puede comenzar a sepultarla poco a poco ante la opinión pública.

 

No se trata de una obra menor

La construcción de 4 mil 600 viviendas, es un proyecto considerado histórico para Navojoa, que se desarrollará en 47 hectáreas y que forma parte del programa nacional de Vivienda para el Bienestar impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.  El propio gobernador Durazo dimensionó la magnitud del proyecto al recordar que durante los 18 años correspondientes a los tres gobiernos estatales anteriores se construyeron apenas 726 viviendas en Navojoa, mientras que ahora se proyectan 4 mil 600 en un solo desarrollo.

A estas alturas del texto resulta crucial que el ciudadano navojoense  esté consciente de las consecuencias   que  han arrojado las conductas de los regidores  opositores antes mencionados, mismos que deben una  explicación   clara y convincente al respecto.

Porque una vivienda no es solamente cuatro paredes.

Para una familia de bajos ingresos significa patrimonio, seguridad, estabilidad y la posibilidad de alcanzar un patrimonio inmueble.

Y es precisamente ahí donde la política debe tener límites.

Los regidores tienen todo el derecho de cuestionar al alcalde. Tienen derecho a disentir. Tienen derecho incluso a votar en contra.

La frase del gobernador merece entonces una reflexión más profunda: las grillas políticas no deben pagarla quienes menos tienen.

El Humanismo en la 4T

Navojoa ha padecido durante años rezagos en materia de infraestructura, servicios y vivienda. Hoy, derivado del humanismo  clave en la Cuarta Transformación (4T)  de la vida pública de México se abre una posibilidad para miles de familias.

El debate político puede continuar.

Las diferencias entre grupos pueden continuar.

Las aspiraciones personales pueden esperar.

Pero las necesidades de las familias no esperan.

Por eso, más que señalar quién ganó o quién perdió políticamente con el proyecto, habría que preguntarse algo mucho más sencillo:

¿Quién habría perdido si esas diferencias políticas hubieran impedido que las 4 mil 600 viviendas llegaran a Navojoa?

No habría perdido el Cabildo ni los partidos políticos. Habrían perdido las familias que, durante años, han esperado la oportunidad de contar con una vivienda propia.

Y esas familias merecen que sus representantes populares estén a la altura de la responsabilidad que asumieron al ocupar un cargo público.

Es precisamente aquí donde cobra especial relevancia la dimensión histórica del proyecto. A diferencia de los gobiernos anteriores,  hoy Navojoa está ante una oportunidad sin precedente en materia de vivienda.

La construcción de 4 mil 600 viviendas, en un desarrollo que ocupará 47 hectáreas y que forma parte del programa nacional de Vivienda para el Bienestar, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, representa un hecho que difícilmente puede pasar desapercibido para los navojoenses.

Las cifras hablan por sí mismas.

Por eso, más allá de las diferencias políticas, las posturas partidistas o las disputas que puedan existir al interior del Cabildo, lo verdaderamente importante es que este proyecto llegue a las familias que más lo necesitan.

La política puede tener sus tiempos y sus diferencias; la necesidad de una vivienda digna, en cambio, no puede esperar.

Previo al cierre de esta columna  es  crucial recordar a los ediles que  el acceso a la vivienda es un derecho, no un privilegio condicionado a la comodidad política; que  los servicios públicos se planean y se construyen junto con los proyectos habitacionales, y que gobernar implica asumir retos, no evadirlos, y que quien abandona el debate también abandona su responsabilidad con el pueblo.

Tal vez les diría, la Jefa del Ejecutivo Federal, con su estilo y de frente, tal como lo ha hecho en varias ocasiones conocidas de suyo públicamente, que quienes frenan oportunidades históricas para los más vulnerables no están defendiendo a la ciudad, sino condenándola a seguir esperando lo que nunca llegará si nadie se atreve a empezar. Del mismo modo, les recordaría con firmeza, que, la transformación del país no admite inmadurez política ni desdén por los más vulnerables.

Es cuanto, amables lectores.

Por su atención, gracias.

Copyright ©, 2026

Derechos de autor 2026Raúl Campoy