Hermosillo, Sonora; 9 abril de
2026.– Hoy en Sonora el crecimiento ya no se queda en unos cuantos. Con el
liderazgo del gobernador Alfonso Durazo y la presidenta Claudia Sheinbaum, la
transformación se vive en las colonias, en los hogares y en la mesa de las
familias, porque lo que antes no alcanzaba, hoy empieza a rendir más.
La jefa de la Oficina del
Ejecutivo Estatal, Paulina Ocaña, destacó que este cambio de rumbo responde a
una forma distinta de gobernar: una prosperidad que realmente se comparte y llega
a todas las familias.
“Hoy ya no se trata solo de
crecer, sino de crecer y distribuir, de que el desarrollo se traduzca en
bienestar duradero para las familias. Eso significa algo muy sencillo: que el
esfuerzo de las familias alcanza más, que hay más tranquilidad en casa y que el
trabajo sí está rindiendo”, afirmó.
Este modelo ya está dando
resultados claros en la vida de la gente, señaló Paulina Ocaña, al destacar que
Sonora registra una pobreza laboral de 24.44 por ciento, la más baja en 15
años.
Asimismo, explicó que este
bienestar se construye con acciones concretas que se ven y se sienten, como la
inversión de 940 millones de pesos en carreteras y más de cuatro mil millones
de pesos en obra pública en los 72 municipios, con más de 500 obras que generan
empleo y movimiento económico para miles de familias.
Ocaña agregó que este esfuerzo se
fortalece con un presupuesto social histórico de 12 mil 600 millones de pesos,
el más grande en la historia de Sonora. Gracias a esto, más de 450 mil personas
han salido de la pobreza y hoy las familias tienen mejores ingresos, algo que
ya se refleja en ciudades como Hermosillo, donde el crecimiento empieza a
sentirse en la vida diaria de las familias.