¿Qué significa educar?
Dr. Jesús Bernardo Miranda Esquer
El objetivo de la educación va más allá, es la formación de ciudadanos.
Fernando Savater
Quiero que juntos reflexionemos sobre el verdadero significado de educar.
¿Qué significa educar?
En el momento actual educar implica formar a personas preparadas para asumir el riesgo y la incertidumbre del mundo caótico y mutante en el que nos toca vivir. Educar implica desafiarnos como poseedores de verdades acabadas: el profesor en el momento actual desafía a sus estudiantes y a sí mismo sobre las certezas parciales que le brindan sus conocimientos.
Educar dentro de las sociedades del conocimiento nos remite desde la idea de Peter Drucker a re pensar la escuela pública como una organización del conocimiento, en donde los profesores y profesoras somos trabajadores del conocimiento, y yo agregaría: profesionales del conocimiento.
Nuestra materia de trabajo es el conocimiento, de ahí que democracia desde la escuela sea construir el conocimiento de manera colaborativa entre alumnos, profesores y directivos.
La educación la entiendo como un desafío hacia el destino, en tanto, la educación sigue siendo un elemento central para la movilidad social. Por lo tanto los profesores y profesoras debemos tener esa capacidad de imaginar… de soñar… se dice que los profesores tenemos un toque de profeta, por que poseemos la sensibilidad de imaginar el nuevo mundo que aun no nace, pero que palpita en el horizonte.
¿Qué significa educar? Educar es confiar en el otro. La desconfianza, el recelo, la marginación, la violencia, la corrupción y la estigmatización no pueden entrar a las escuelas mexicanas. Educar encierra un esperar de manera activa la construcción de una nueva humanidad, porque en tanto surge, yo trabajo para generar las condiciones necesarias para este nacimiento. Homo complexus dirán Morin y Motta. Homo sui trascendentalis dirá Nicolescou. Lo cierto es, que ocupamos nuevos seres humanos capaces de desafiar las circunstancias que nos someten como especie.
Por cierto, la educación debería ser considerada por los políticos como una verdadera inversión: Corea del Sur, Finlandia y Japón nos enseñan que la mejor inversión será siempre la que se realice en los seres humanos. La educación pensada como inversión, no como gasto.
¿Qué desafíos nos presenta esta nueva era del conocimiento? ¿Cómo debemos movernos los docentes en esta sociedad en red? Primeramente, debemos fortalecer nuestra vocación. Que siga siendo la docencia nuestro leiv motiv. Que las escuelas sean el espacio para una re construcción social, valoral, actitudinal y cognitiva, y mientras la vorágine de la violencia consume nuestras ciudades, los educadores debemos pausar esa dinámica homicida para reflexionar y pactar con nuestra juventud y niñez el mundo que quieren habitar. Hoy más que nunca debemos aprender a trabajar en red, en donde la colaboración sea el común denominador de nuestros distintos numeradores, llámense ideologías, preferencias, creencias, formación profesional, entre otros más. Eduquemos pues para la tolerancia, eduquemos desde la diversidad, en donde lo único y diferente se confirma ante lo múltiple y diverso.
Las profesoras y los profesores debemos contribuir en la construcción de una ciudadanía democrática, en donde formemos a los ciudadanos. ¿Cuál es el desafío implícito? Debemos aprender a educar para el futuro, no para el presente y mucho menos para el pasado. Los profesores debemos colocar nuestra mirada en el futuro, en los próximos 10 ó 15 años. Será en ese tiempo cuando nuestros alumnos sean ciudadanos activos que puedan construir la Patria que se requiera en este mundo global, en esta modernidad líquida y en esta sociedad red.
La escuela entonces pensada como una institución transformadora de la sociedad. Ya no más reproductora, el desafío es TRANSFORMAR las condiciones de vida de nuestros alumnos y alumnas, de los padres de familia, y de los propios docentes. La escuela debe re fundarse sobre bases firmes que recuperen la formación de nuevos seres humanos desafiantes de su contexto socio histórico.
Es así como Fernando Savater advierte que educar implica la formación de ciudadanos y ciudadanas activas, comprometidas con su país, con México. Ciudadanos y ciudadanas con una firme convicción de cambiar las condiciones de precariedad en las que nos tienen sometidos. Esa es nuestra misión.