lunes, 7 de noviembre de 2011

Columna Huésped




Nuestro Entorno



Por Rogelio Preciado Vásquez.





¿La poli politizada?



Muy preocupante está resultando el incremento de robo a casa habitación, que en últimas fechas, por lo que se percibe, es el delito más frecuente y preferido por los amantes de lo ajeno. Junto a este, también se ha aumentado considerablemente los casos de los llamados “cristalazos”, buscando con ello -los cacos- sustraer los equipos de sonido de los autos que después son vendidos o empeñados con el objeto de hacerse de drogas u otras sustancias.

Cabe destacar, que ya no son casos aislados, la preocupación social es importante y empieza a manifestarse ante los actos de criminalidad que sufren. Por lo tanto la población se cuestiona: ¿Qué hace la policía?, ¿Qué podemos hacer los ciudadanos? ¿Qué ocurre en nuestro entorno? Mmmm.

Pero esto no es todo, hace unos días a un joven de preparatoria fue perseguido por seis patrullas con más de una docena de elementos, al detenerlo fue tratado como un criminal de alta peligrosidad, sin embargo, al examinarlo y no encontrarle nada que estuviera fuera de la ley, fue dejado en libertad, no sin antes decirle “usted disculpe, usted nos es la persona que buscamos”.

Por lo anterior, decidimos intercambiar impresiones con el director de seguridad pública, Fernando Isaac Apodaca Lauterio, no obstante, a pesar de nuestra insistencia, no logramos contactarlo, se nos dijo que estaría en reuniones de trabajo, incluso agregaron que los temas antes tratados serian ventilados con los elementos a su cargo.

No dudo al respecto que esto vaya hacer así. Debo decir por otro lado, que nos hubiera gustado platicar con el funcionario, ya que el tema es importante y de repercusión social.

Entiendo que los asuntos de seguridad pública está siendo tratado con “pinzas” por parte de las autoridades municipales y, la señal nos la dio el mismo señor Apodaca Lauterio, él que la semana pasada hizo algunos comentarios en la radio que son dignos de analizare.

En síntesis explico que todo va bien en el municipio, y que no permitirá que se politicen los asuntos de seguridad pública, ya que según su óptica, algunos de ellos pueden contener un fondo de “golpeteo político que va dirigido a mermar la credibilidad de quienes hoy gobiernan este municipio”.

Interesante, pero absurdo, pero también una tónica utilizada desde un principio por algunas dependencias del actual gobierno municipal, que han encontrado en su criterio particular presentado, una escusa perfecta para encubrir y minimizar muchas quejas e irregularidades que son expuestas por la población.

Ahora bien, debe reconocerse que el relevo que se dio algunos meses atrás, cuando fue destituido -y no como se informo, ya que se dijo en su momento que había renunciado voluntariamente- Orlando Velderrain Paredes, ha mejorado sustancialmente la dependencia en mención.

Es cierto, Fernando Isaac ha hecho su mejor esfuerzo, y ya hay resultados positivos a la vista, sin embargo, todavía falta mucho por hacer. Los hecho registrados cotidianamente no mienten, y les debe dejar en claro -a quienes fungen en esta dependencia- que no es “grilla”, la gente no denuncia porque son de un color o de otro, lo hace porque se ve agraviadas en sus intereses personales, así de sencillo. ¿Lo entienden?

Por lo que insisto, el panorama que se pretende mostrar, incluso desvirtuar por intereses políticos, nada tienen que ver con el sentir social. Existe incrementos en delitos muy particulares, ahí están son palpables. A lo mejor es tiempo de replantear estrategias, de poner manos dura, de retomar los programas encaminados a la prevención del delito, es evidente.

De lo que no es tiempo, es de seguir fingiendo y excusándose, mucho menos de echarles la culpa a los demás, mucho menos a las fuerzas políticas de oposición e incluso a los comunicadores que solo hacemos eco de las demandas ciudadanas.

Me queda claro que el mostrase dispuesto a debatir y discutir los asunto de interés común -como el expuesto hoy- molesta e incómoda, pero también concibo que simular, fingir y hacerse la víctima, es peor, sobre todo en estos tiempos tan preocupantes, donde la credibilidad de la autoridad se encuentra por los suelos, háblese del nivel que usted guste y mande.

En lo personal -como otra víctima de los ampones- espero que el director de seguridad pública, aparte de distraerse con los asuntos de la polaca -que no es su función- también nos brinde mejores resultados en función de su responsabilidad, eso esperamos de él, y sí, debo reconocerlo, en lo particular creo que si lo puede hacer, de él depende.

Mi correo: preciadorv@hotmail.com