Por Rogelio Preciado Vásquez.
¿Qué impresión se llevo el borrego?
La personalidad que irradia Ernesto Gándara Camuo, le producen adeptos, generando a su alrededor confianza y respeto, su mensaje conciliador invita al priismo a la reflexión; en un momento donde las aguas se crispan, un efecto natural, entiéndase, ante un nuevo proceso electoral que, si bien es cierto, ello es cíclico, en esta ocasión las circunstancias aparentan ser especiales y muy diferentes a experiencias anteriores.
La reunión que sostuvo el Borrego con la “militancia priista, empresarios y líderes de Huatabampo”, le dio la oportunidad de hurgar en el ámbito político de esta región, los halagos a su persona y las muestras de apoyo a su proyecto en busca de un escaño al senado de la Republica, le suministran con claridad, si es que no mete la cola el diablo, que en esta ocasión por venir si contara con los sufragios que una vez le fueron negados.
No hay rencores ni reclamos, ya lo pasado pasado, como dijera José José, la vista esta puesta en el futuro, por lo que la invitación que propone, se centra en buscar los mejores perfiles que sean competitivos para el proceso electoral del 2012, incluso para ello, él mismo se compromete a ser valorado, evaluado y medido, sabe de lo qué habla, la experiencia por la que atravesó y no logro ser candidato a la gubernatura fue por una decisión imprudente y soberbia.
Gándara Camuo, tiene información de los aconteceres políticos y grillescos de Huatabampo, está al corriente de que hay dos aspirantes a la alcaldía, y la supuesta unidad a la que se alude una y otra vez por los intereses -el de los Ibarra- de un grupo al interior del PRI, no es tan cierta como se afirma, concibe, seguramente, que todavía falta voluntad conciliatoria para el fortalecimiento del priismo.
Las muestras de la “cargada” hacia el empresario Luis Enrique Peña Rodrigo, y la insistencia del joven Heliodoro Soto Olguín, para ser los abanderados del PRI en la candidatura a la alcaldía, le forjan la necesidad de buscar los acuerdos imprescindibles que logren el acuerpamiento institucional y social.
El esfuerzo para convencer al Borrego, de que en Huatabampo las cosas marchan bien, fue lastimoso, incluso, grotesco. La pauta se presento en varios momentos de la primera reunión, donde después de verter su opinión Heliodoro Soto Rodríguez -padre del Helio- que argumentó la necesidad de dialogar y sentarse para tomar acuerdos y así forjar la unidad pretendida, recibió por respuesta, una andanada de versiones contrarias a su postura, efectivamente, estas fueron del grupo contrario -casi todos trabajadores del ayuntamiento -armoniosamente coordinadas para tal efecto.
Pero más vulgar y grosera fue la participación del secretario del ayuntamiento, Ramón Quiñones Ayala, el que al hacer uso de la voz, evito premeditadamente mencionar al joven Soto Olguín, mismo que se encontraba en la mesa del presídium, ¿Qué impresión se llevo el Borrego de todo esto? Definitivamente, las cosas no son como le explicaron, y seguramente como el también las creía.
Conflicto en puerta en el bando rojo, ¿Qué van hacer entonces? Definitivamente, o llegan a buen acuerdo, o truenan, ya los dos grupos en referencia han trabajado juntos, y han logrado objetivos visibles, sin embargo, en esta ocasión al parecer la disputa va en serio.
Según mi percepción personal, creo que no habrá más alternativa que una medición de ambos personajes, innegablemente debe ser objetiva y real, creo que tanto el Pollo Peña como Heliodoro, son dos personas de respeto, cada uno tiene sus defectos y virtudes, con sus seguidores y sus detractores.
La imposición causaría, concibo, una ruptura importante en el priismos, es una práctica que según se ha pregonado con inasistencia se ha derogado y es práctica del pasado, el discurso de hoy, es que ya “aprendieron de sus horrores”, y que se respira entre los colorados aires de democracia pura, de participación plural que da paso al respeto de cada uno de sus militantes que con su legitimo derecho busca un puesto electoral.
La prueba de fuego está a la vista de todos, ya no hay paso atrás, los tiempos llegaron y con ellos la toma de decisiones, el proceso para elegir a sus mejores cuadros debe hacerse prácticamente entes de que termine el año, el tiempo corre y las “pataditas” por debajo de la mesa y los “ganchos al hígado” no ablandan a ninguno de ambos bandos.
¿Se irán así hasta al final? ¡Quién sabe!, es su problema, porque mientras ellos no toman acuerdos, sus “amigos” los de enfrente, avanzan en su trabajo rumbo al 2012, unidos y sin problemas.
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