domingo, 18 de septiembre de 2011

Columna Huésped

Rafael López Martínez.

La campaña política, nos ha permitido conocer algo de la opacidad con que se manejan algunos gobiernos estatales. Así, nos enteramos que Moreira en Coahuila, hizo mucha obra, no toda necesaria, según algunos analistas y multiplicó por 100 la deuda estatal: de 300 millones de pesos a 33,000 millones. Peña Nieto, deja una deuda de 28,000 millones. Nos venden la idea de “Gobierno que cumple”. Sí, pero ¿qué va a hacer el que sigue?

¿Qué nos dejaron los del PRI y qué hemos logrado en estos 10 años? En primer lugar, el convenio con los norteamericanos para venderles droga y el control de los productores y distribuidores, a través de las secretarías de Estado.

Con Díaz Ordaz, la deuda externa era de 4,000 millones de dólares. Con Echeverría, aumentó a 19,000 millones de dólares (oficialmente) e inició la inflación. El peso se fue de $12.50 a 24 por dólar y siguió la carrera, hasta llegar a 3,500 con Salinas. Los trabajadores ganábamos millones de pesos y no podíamos comprar nada, porque los salarios aumentaban y las mercancías estaban remarcadas desde el día anterior. Con Echeverría llegamos a tener hasta 3 o 4 aumentos de sueldo en el año.

Con López Portillo, la deuda, paso de externa a “Eterna” y con de la Madrid y Salinas pasó de 100,000 millones de dólares. Pedíamos prestado para pagar los intereses. Eso, porque teníamos petróleo. Era nuestra hipoteca. Ahora los del PRI, no quieren inversión privada en PEMEX porque es antipatriótica. Hipotecaron la nación y no quieren hipotecar a PEMEX, que de paso, ya se está acabando.

Echeverría compró, por doquier, empresas quebradas y López Portillo nacionalizó los bancos “para que no nos volvieran a saquear” y él se hizo una casita de varios miles de millones de pesos, que luego cambió por un castillo en España.

Salinas vendió las empresas que pertenecían a los mexicanos, y formó un “Fondo de Contingencia” que los mexicanos, no supimos a dónde fue a parar. ¿Qué empresas? Los bancos, teléfonos de México, líneas aéreas, por mencionar las más importantes. No se ha preguntado usted ¿por qué el Gobierno actual no quiere rescatar Mexicana de Aviación? ¿Por qué el ex secretario de Hacienda de Miguel de la Madrid, es dueño de una línea aérea? O ¿por qué el hijo de Miguel Alemán tiene otra? ¿Y por qué la voz popular maneja que algunas carreteras de cuota, pertenecen a una compañía integrada por dos Carlos? ¿A quién se vendieron esas empresas?

¿Sabe usted que muchos jefes de policía o procuradores fueron reconocidos criminales, como por ejemplo el “Negro Durazo”? ¿Sabe usted que el asesinato de Colosio jamás fue aclarado y que, como denuncia su hijo, sólo les sirve de bandera? ¿Sabe usted que un cardenal fue asesinado según se dice, porque tenía pruebas contra un connotado político?

Algo muy importante, los gobiernos priistas gozaron siempre de la buena salud de la economía norteamericana que llegó a comprarnos el 86% de nuestra producción, de tal modo que esos gobiernos, jamás se preocuparon de fortalecer el mercado interno y con Echeverría, desapareció la clase media.

¿Qué tenemos ahora? Obra pública como carreteras, hospitales, escuelas; Seguro Popular para 50 millones de mexicanos, Oportunidades para 6,500 millones de familias, apoyo de becas para más de 5 millones de estudiantes, apoyos a jefas de familia para una microempresa; apoyos a PYMES, como nunca.

Todo eso, con Estados Unidos quebrados: Con Fox, el 11 de septiembre, con Calderón, la crisis del 2009, crisis que provocó Estados Unidos. A pesar de ello, las reservas, que se esfumaban cada inicio de sexenio con la consiguiente inflación de devaluación, ahora son superiores a los 136,000 millones de dólares, manteniendo el peso estable y una inflación controlada, mientras que Estados Unidos y Europa, están a punto de quebrar.

¿Sabe usted que con Fox y Calderón la deuda ya no es eterna y que no llega ni siquiera a la mitad de las reservas?

Analice usted esto, para que compruebe lo que hemos ganado y lo que podemos perder en una santiamén.

Rafael López Martínez.

Morelos 404 “A” Pte.

Tel (642) 422 17 58.