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*De Abuelos
Por Raúl Campoy Robles
Navojoa, Sonora. 28 Ag. 2011.- Cualquiera que sea el motivo para celebrar el Día del Abuelo en México, la fecha del 28 de agosto indicada para celebrar a los adultos mayores ha venido tomando auge entre las familias de modo tal que, es un motivo más de fiesta muy al estilo mexicano.
No obstante, la celebración aún dista de penetrar al máximo en el ánimo del conglomerado social como es el caso del 14 de febrero o el Día de las Madres, si ha logrado su propósito: alegrar la vida de los también llamados “cabecitas blancas” o tatas como tradicionalmente se denomina a este sector de la población en la vasta región del mayo que al paso del tiempo ha venido perdiendo esencia en donde viene a influir de cierta manera la globalización, la ideología e idiosincrasia de las nuevas generaciones que están dejando a la familia y a sus abuelos en un segundo plano, haciendo de sus preferencias la disipación e irresponsabilidad. Un ejemplo de esta realidad son los llamados Ninis, calificados por su negativa a estudiar y a trabajar.
Empero, el estilo de vida de las nuevas generaciones es perfectible en tanto logren concientizarse que han equivocado el rumbo y que nunca será demasiado tarde para hacer las cosas como Dios y la ley de los hombres manda. En el marco de la celebración del Día del abuelo, los bisnietos, nietos y los padres desempeñan un rol importante en virtud que además de aprender a amar, valorar y respetar a sus abues, como también suelen llamarle, estarán fomentando la tradición y sentando las bases para cuando lleguen a la vejez. Aunque en tiempos de juventud se piense que nunca se llegará a tal edad. Quien nunca llega es el que muere y se adelanta en el camino que todo mortal habrá de enfrentar tarde o temprano, es también otra realidad.
A la luz de la enseñanza bíblica, la vejez se presenta como un tiempo favorable para la culminación de la existencia humana, permitiéndole de este modo comprender mejor el sentido de la vida y alcanzar la sabiduría del corazón. Sin embarg, en los tiempos actuales donde la pérdida de valores humanos es reflejo de crisis, violencia y de un sinfín de calamidades, poco o nada lleva a los jóvenes a reflexionar al respecto.
Resulta cruel observar a muchos adultos mayores en las calles, en el asilo y hospitales prácticamente en el abandono en espera de que una persona caritativa o institución les tienda la mano con la esperanza de sobrellevar sus últimos días de una manera más o menos digna, sin dejar de lado su estado nutricional y de salud en general. Festejar el Día del Abuelo debe empezar en familia, definitivamente.
En el marco de estos festejos, los ayuntamientos de Álamos y Navojoa celebraron a los adultos mayores. Joaquín Navarro Quijada , alcalde del municipio serreño aprovechó la fecha para entregar el pago de CreSer a 200 personas de 65 a 69 años de edad. Médico de profesión y reconocido por su sensibilidad ante las personas vulnerables el munícipe recibió el reconocimiento de los beneficiados y sus familias.
Celebrar el día del abuelo en un ambiente como el descrito en el párrafo anterior sería lo ideal, pero no siempre sucede así. Acá en Navojoa muchos abuelos lo celebraron y hubo quienes ni se percataron de la celebración. Otros con más atención lograron la visita de Elsa Ruiz Castillo, Samuel Edgardo Morales Campoy y Mónica Ríos de Mendívil, directora, Jefe del Instituto Nacional de las Personas Adultos Mayores (INAPAM) y Presidenta de DIF municipal respectivamente.
Se trata del señor Marcos Zavala Chaires, que tiene 101 años de edad y se encuentra en el hospital debido a un quebranto de su salud. El integrante del INAPAM recibió una silla de ruedas y una despensa, jubiloso y optimista confía en su pronta recuperación. Que así sea. Y usted amable lector ¿Celebró el Día del Abuelo?
Por su atención gracias.
