sábado, 13 de agosto de 2011

Columna del Director







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*Cuidado con los  Productos Milagro
Por Raúl Campoy Robles

Navojoa, Sonora. 13 Agosto 2011.-   La Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris)   órgano de la Secretaría de Salud encargado de las funciones de regulación, verificación y fomento sanitario para proteger la salud de la población en México, dio un duro  golpe a las empresas productoras y distribuidoras de productos milagro   para bajar de peso y combatir otros padecimientos porque representan un verdadero fraude que basa su venta en publicidad engañosa.
A decir de Mikel Arriola, titular de la Cofepris, la publicidad de estos  productos representa un  grave riesgo sanitario, en virtud de las falsas promesas  ofrecidas a través de comerciales  televisivos y radiofónicos cuyas cualidades, además de ser exageradas desorientan al público consumidor, al grado de abandonar el tratamiento médico y decidan  no acudir más con el especialista. En verdad es un grave error, ya que está en juego la salud del consumidor.
Sin embargo, la historia de  los seres humanos  incluye  situaciones en que el hombre por curar un padecimiento  ha  acudido no sólo a los productos milagros, sino también a  los adivinos, brujos y hechiceros, alejándose cada vez más de las ciencias de la salud  como la medicina y la nutrición. Tal vez por  desesperación, ignorancia o  comodidad para alcanzar un  cuerpo estructural. Y es que,  mientras  no se cambie de cultura  en este aspecto, los grandes  empresarios seguirán engañando a  la población  con los llamados productos milagro  a pesar de los operativos de  la  Secretaría de Salud.
La verdad, llana y simple, es que somos lo que comemos y no hay solución mágica para contrarrestar esos malos hábitos alimenticios y la falta de actividad física que, según datos de la Secretaría de Salud, han provocado que 26% de la población mexicana padezca obesidad y 52% (cerca de 54 millones de mexicanos), sobrepeso. En consecuencia, México ocupa actualmente  a nivel mundial el primer lugar en obesidad.
El secretario de Salud, José Ángel Córdova, ha  advertido que de no revertirse la obesidad en el país y reducirse la incidencia de enfermedades crónicas relacionadas con esa pandemia, se deberá invertir más de 150 mil millones de pesos para enfrentar los problemas que generan, por lo que se pronostica que en diez años más
podría  duplicarse el gasto en salud a causa de la obesidad y prácticamente se tendría un gasto total de más de 150 mil millones de pesos por este problema, lo que representa casi el presupuesto total de la Secretaría de Salud en México.
En este mismo contexto, es de citar  que el público consumidor tiene  derechos a recibir información clara, veraz y que no induzca al error acerca de los productos que se ofrecen en el mercado, empero la publicidad de los productos milagros  suele violentar este derecho. Según monitoreos  realizados por Profeco, se han detectado  prácticas engañosas en los comerciales y anuncios transmitidos por radio y televisión. A manera de ejemplo recordemos: testimonios de celebridades o “usuarios”, empleo engañoso del término “aliviar” como sinónimo de “curar” (cuando se alivia, se mitigan o disminuyen los síntomas de una enfermedad; cuando se cura se elimina la causa de ésta).

Del mismo modo: Aparición de fedatarios públicos y recomendaciones de agrupaciones, asociaciones, colegios o autoridades, que muchas veces ni siquiera existen, efectos extraordinarios sin ningún esfuerzo ni modificación de hábitos. Ofrecimiento del mismo resultado para todo tipo de personas. Y entre otras,  información insuficiente,  leyendas y permisos ilegibles.  

Por lo anterior, antes de levantar el teléfono o sacar la cartera para comprar un producto milagro para adelgazar, revisa si te hace falta alguna de estas promesas, o los testimonios de los “usuarios” incluyen frases que alaban el producto. Si es así, no lo compres, pues seguro es un engaño, los buenos productos no necesitan ofrecer imposibles para convencernos.

Para cerrar este espacio, es de subrayar que  la publicidad de los  productos  milagro representa un  grave riesgo sanitario, en virtud de las falsas promesas  ofrecidas al público consumidor, al grado de desorientarlo y timarlo poniendo en riesgo la salud pública. Por lo que, se advierte  a la población en general que no existen productos que logren  curar el sobrepeso y la obesidad. El Médico y el Nutriólogo  son los especialistas que pueden ayudarle a mejorar  su salud.

Por su atención gracias.