Señor Director:
En algunas ocasiones he escuchado a varios comentaristas externar su preocupación acerca de la importancia que conceden a los acontecimientos provocados por el crimen organizado. Acaso les preocupa hacer el juego.
El tema por sí, es muy delicado. Pero me llama la atención no el que se informe, si no la forma en que se hace. El énfasis que se da a la noticia. Me inquieta por ejemplo, cómo lo dice Pepe cárdenas: "El México rojo". Naturalmente, está en juego la libertad de expresión.
El martes, dialogando con Jorge Castañeda, Pepe reconoció que habían pasado los tiempos en que no había tal libertad. Pasaron los tiempos de PIPSA, aclaro, que tenía el monopolio del papel peiódico. Los pocos diarios independientes, fabricaban su papel con trapos viejos. Los diarios de circulación nacional adeudaban a la paraestatal ciento y cientos de millones de pesos. Lo mismo ocurría en la radio y televisión, porque la concesión se podía retirar a la menor crítica.
La cuestión radica en regular o auto regular. Y ambas alternativas tienen que ver con la libertad de expresión. Si se regula, automáticamente, no hay libertad. En cambio, al auto regular ¿se ataca la libertad de expresión? Considero que el término encierra la respuesta: Auto regular es un acto de la voluntad libre. Jorge Catañeda, dice que ganaría muy poco no publicando la noticia.
Creo, que se ganaría mucho.
ATENTAMENTE.
Prof. Rafael López Martínez.Morelos 404 "A" Pte.Navojoa, Son.Tel (642) 422 17 58.