
En el debate organizado por un diario de Hermosillo, El Borrego demostró en sus propuestas, la firmeza que da la experiencia en el ejercicio de gobierno, y se pronunció por un proceso limpio, “sin división, pero también sin sumisión ni imposición”.
Hermosillo, Sonora, 24 de febrero de 2009.- Con firmeza y seguridad en sus propuestas, y con una clara convocatoria a votar el próximo 8 de marzo por una candidatura ganadora y contra la imposición, Ernesto Gándara se impuso a sus adversarios en el debate organizado por el periódico El Imparcial.
Gándara Camou enriqueció sus exposiciones con programas probados en el ejercicio de gobierno, desde su cargo como Presidente Municipal de Hermosillo, donde se diseñaron políticas públicas efectivas en materia de empleo, desarrollo social y promoción económica, lo que le dio mayor fortaleza a sus intervenciones.
Como Presidente Municipal, Gándara probó que el ejercicio de gobierno exige del diálogo con todas las instancias de gobierno, con el sector privado, las instituciones de educación superior y las organizaciones intermedias, y eso no es sólo propuestas, sino experiencias que han sido muy bien evaluadas.
El mensaje político de El Borrego, como popularmente se le conoce en todo Sonora, fue también contundente: llamó a los cientos de miles de sonorenses a dar, con su voto el 8 de marzo, una lección de civilidad y de dignidad. Se pronunció a favor de un proceso electoral interno limpio y transparente, “sin división, pero también, sin imposición”.
En el rubro de las propuestas, Ernesto Gándara destacó su experiencia de más de 20 años en los gobiernos federal, estatal y municipal, como la prueba de que sus ideas no son producto de la improvisación.
Así, habló de hacer ciudades competitivas, porque sólo en Obregón, Hermosillo y Nogales se concentra el 70 por ciento de las inversiones; apoyar a las empresas con estímulos fiscales, los estímulos a la gente que quiere más empleos y que de solución a grupos vulnerables.
Lo mismo en materia de combate a la delincuencia organizada y en políticas de desarrollo social incluyentes, se tiene que establecer canales de comunicación y tender puentes con todos los actores políticos y sociales, porque esa es la manera en que se generan consensos y se aterrizan proyectos.